SHIRLEY

Título: 
Shirley
Autora: Charlotte Brontë
Traducción: Gema Moral Bartolomé
Idioma original: Inglés
Editorial: Alba Editorial
Fecha de publicación/edición: 1849/2021
Páginas: 790

Sinopsis:
Escrita tras el éxito revelador de Jane Eyre, aunque en circunstancias ciertamente trágicas, mientras veía morir a tres de sus hermanos (Branwell, Emily y Anne), Shirley (1849) nació explícitamente de la vocación de Charlotte Brontë de hacer «algo real, frío y sólido». Con este principio, escribió su única novela en tercera persona, imbricando la experiencia individual con el destino histórico de la colectividad. Robert Moore, «hombre importante, hombre de acción», dueño de una fábrica textil sacudida por los efectos económicos de las guerras napoleónicas y por el temor de los obreros a la Revolución Industrial, se debate entre el amor callado de su prima Caroline, una huérfana en constante vigilia y obligada austeridad, cuyo espíritu «intenta vivir de la exigua dieta de los deseos», y la admiración apasionada de Shirley, una heredera independiente y entusiasta, «demasiado rebelde para el cielo, demasiado inocente para el infierno». La rivalidad en el amor no impide el afecto y la solidaridad entre las dos mujeres, pues ambas saben que, frente a los hombres, es más lo que las une que lo que las separa. Shirley tiene el talento único de Charlotte Brontë para combinar análisis sutiles con arrebatos visionarios, un elevadísimo sentido moral con una heterodoxa sátira de costumbres, y esa soberbia estilización del amor y el sentimiento que es la clave de su estética y de su mundo. 

Opinión:  
Shirley era la última novela de Charlotte Brontë que me quedaba por leer, no me ha decepcionado en absoluto. En esta ocasión la autora nos sitúa en un pueblecito de Yorkshire, en los años 1811/1812, y nos presenta a dos personajes femeninos centrales: Shirley Keeldar y Caroline Helstone. Ambas jóvenes son muy distintas y con personalidades diferentes, pero compatibles; ambas son huérfanas, pero Shirley es rica y heredera de gran parte de las tierras de la zona, mientras que Caroline poco tiene más allá del sustento de su tío, el señor Matthewston Helstone, encargado de su crianza y rector de la iglesia. El pueblo cuenta con una fábrica textil dirigida por Robert Moore, un extranjero que no todos aceptan, que en estos momentos está teniendo serios problemas económicos y busca por todos los medios salir adelante; además, está sufriendo la lucha de los obreros que rechazan la llegada de maquinaria a la fábrica (ya que para ellos supone pérdida de empleo y miseria). Moore vive junto a su hermana Hortense y son primos lejanos de Caroline; esta última pasa todo el tiempo que puede con ellos y bebe los vientos por su primo. En cierto momento, Caroline se ve con la imposición de no seguir realizando esas visitas por diferencias entre su tío y Moore, quedando relegada a la solitaria vida en la rectoría. Al poco tiempo es cuando hace acto de presencia Shirley, llegando a la zona deslumbrando a sus habitantes. Caroline y ella se hacen amigas y congenian a las mil maravillas; se acabó la soledad para Caroline y Shirley gana una insustituible compañía. Pero a pesar de su excelente relación, Caroline es consciente de que es Shirley la mejor compañera para Robert y la que podría ayudarle a resolver sus problemas de negocios y las deudas que tiene. Este pensamiento no la dejará vivir con la dicha que desea. Iremos viendo qué ocurre entre estos personajes, cómo se relacionan con otras tantas y muy variadas figuras pertenecientes a la zona o que llegan a ella, seremos partícipes de los acontecimientos que marcarán sus vidas, así como de las consecuencias que tendrán las disputas y los enfrentamientos encabezados por los obreros. Nos podremos hacer una idea del costumbrismo de la época a través de la pequeña sociedad establecida en este pueblo. 

Diría que lo que más me ha impactado de esta novela es la multitud de temas explorados en ella, así como las reflexiones a las que dan lugar. Utilizando una trama sencilla la autora nos lleva al momento que quiere reflejar y trata diversos acontecimientos de manera singular. Es su única novela escrita en tercera persona y en ella no se centra en su época, sino que se desplaza hacía atrás, situándonos en la Regencia. Nos lleva a un momento en el que la población estaba sufriendo los efectos adversos económicos e industriales derivados de las guerras napoleónicas; mostrando, además, el temor y rechazo de los obreros al uso de maquinarias en las fábricas —las cuales llegan por el auge de la Revolución Industrial y por la búsqueda de abaratar costes y obtener más beneficios de los dueños—, lo que produjo multitud de disturbios. Para escribir esta obra la autora se basó en acontecimientos que ocurrieron en fábricas de Yorkshire de los que tenía constancia.

Aparte de lo mencionado, se tratan muchísimos temas más: el papel que se esperaba de la mujer y la defensa de la igualdad de derechos entre hombre/mujer; la necesidad de educar a las niñas de forma tal que les permitiese desarrollarse como personas en toda su complejidad; la importancia de una ocupación en la mujer para su bienestar psíquico y físico; el maltrato dentro del matrimonio; el amor y el sentido del matrimonio solo cuando este existe en la pareja; la amistad y su valor; la relación maternofilial; el abordaje de la religión desde una perspectiva no extrema, defendiendo el análisis crítico de sus preceptos así como de sus cargos eclesiásticos; el mundo de las solteronas y cómo se las veía; la hipocresía y el cinismo presente en algunas esferas sociales... En definitiva, se pueden encontrar multitud de reflexiones e inquietudes de la propia autora así como toda una crítica social, y todo nos lo comparte ya sea sirviéndose de ciertos personajes o bien, a través de su narrador en tercera persona, el cual también emite juicios no siendo pasivo. 

Novela de buenos personajes, siendo destacable, cómo no, Shirley. Un personaje femenino potente, independiente y fuerte, que no deja que decidan por ella. En esta mujer vive la rebeldía de no seguir las pautas indicadas para su condición si no las considera correctas ni las desea, por mucho que esté mal visto o se salga de la norma. Con un carácter peculiar, algo salvaje, que hace que se convierta en uno de mis personajes favoritos de Charlotte (y con un plus especial además, por estar basada en su hermana Emily Brontë). Aunque Caroline es un personaje central, y quizás más acorde con la personalidad de la propia autora, diría que es con Shirley con quien alza más alto la voz en esta ocasión: la que más usa para la defensa de los ideales y valores que quiere transmitir, así como para la crítica que también realiza a varios niveles. Veo oportuno que la novela lleve su nombre, aunque no sea la única protagonista.

Una obra extensa pero, a mi parecer, de muy buen ritmo narrativo. Confieso que al principio me costó un poco entrar en la trama; sin embargo, luego me atrapó por completo, se hace amena de leer y me ha tenido interesada en todo momento. Sí que señalo que conforme se acercaba el final se me hizo algo predecible. Su cierre me parece idóneo, me ha gustado y me ha dejado más que satisfecha, pero como digo algo predecible, y creo que se desarrolla de forma un poco abrupta en lo relativo a Caroline. En cuanto al tipo de final, aunque insisto con que este me ha gustado, me quedo sin duda alguna con el final de Jane Eyre o incluso con el de Villette, que me sorprendió mucho. Y ya que entro en el tema comparaciones, leídas las cuatro novelas de Charlotte, mi orden de preferencia sería: Jane Eyre, Shirley, Villette y El profesor. Aunque Shirley me ha gustado muchísimo, e incluso señalo que me ha resultado más interesante en cuanto a contenido tratado, me quedo con lo que me transmite y lo que me hace sentir la lectura de Jane Eyre, que esta no ha conseguido suscitarme.

En resumen, Shirley me ha resultado una novela muy completa y de buen ritmo, la he disfrutado muchísimo y constituye para mí uno de los grandes regalos que nos dejó Charlotte Brontë. Resalto el contexto histórico al que nos retrotrae, las interesantes temáticas que trata y a sus dos mujeres centrales, las cuales, aun con sus diferencias, destacan por alejarse del papel femenino que en la época abogaba y se demandaba.

*Este libro me sirve para el RetoVictorianSpirit en su premisa Libro de las Brontë.

Comentarios

  1. Hola María, a mí es que Jane Eyre no le llamó mucho la atención. Puede que el problema fuera, también, que como hubo un día en que pensé que no la iba a leer me leí la trama en la wikipedia y, claro, cuando quise leerla me sabía todo lo que pasaba, más o menos. Así que no me sorprendió mucho, ni me gustó tanto como a mucha gente.
    Pero este que comentas me llama la ateción, así que la apunto,
    Un besazo

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    1. Hola Nitocris!
      Recuerdo que no te gustó demasiado Jane Eyre, sí. Puede que lo que comentas haya influido o puede que simplemente no sea para ti, no eres la única a la que no le hace gracia o no le convence del todo (también es verdad que hay muchas expectativas con estos clásicos y luego provocan un chasco en mucha gente). Yo me quedo con Jane Eyre al compararlo con Shirley, pero muchos lectores ponen por delante a este o incluso a Villette. Así que, sí, darle la oportunidad a este no es mala idea... A ver si te convence un poquito más que su predecesor jeje. Un saludito.

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  2. ¡Hola! A fecha de hoy solo he leído una novela de cada una de las hermanas, pero los temas que suelen explorar me llaman muchísimo la atención, así que sin duda tengo ganas de ponerme con esta. Me gusta esa contraposición de las dos protagonistas, a ver cuándo puedo ponerme con ella.

    ¡Nos leemos!

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    1. Si sueles disfrutar de las Brontë no creo que este te deje indiferente. Las tres hermanas son distintas en realidad, pero las tres tratan temas similares en cierta forma y sus inquietudes y reflexiones, así como sus vivencias, las dejan en sus escritos. A ver qué te parece este si lo lees :D Un saludito.

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  3. Lo leí hace unos años y me dejó encantada. Solo había leído Jane Eyre, y hace muchísimos años, por lo que este encuentro con Charlotte Brontë fue casi como una primera vez. Aún me quedan Villete y El profesor y releer Jane Eyre.
    El tema de la maquinaria y las protestas que su introducción produjo en los obreros es un tema que rodea la vida de las hermanas. Ya se menciona en Vida de Charlotte Brontë de Elizabeth Gaskell. También es el tema central de Norte y Sur de la citada Elizabeth Gaskell, aunque me imagino que lo habrás leído.
    Preciosa y completa reseña.
    Un beso.

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    1. Hola Rosa. No me extraña que fuese una lectura de tu gusto :D A ver qué opinas cuando leas El profesor y Villette, de estos dos me quedo con Villette. Lo que comentas del tema maquinaria y protestas, sí, lo leí en La vida de Charlotte Brontë de Gaskell, por eso sabia que se basó en acontecimientos que ella conocía. La que no he leído es Norte y Sur de Gaskell y tengo muchas ganas, a ver si el año que viene, ahora que la han sacado en Alba Minus, aprovecho!! jeje Sin duda la leeré en algún momento. Y nada, espero que cuando regreses a Charlotte la vuelvas a disfrutar. Un saludito.

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  4. Para mí, en cambio, fue una novela que fue de más a menos. Al principio me gustó muchísimo, incluso más que Jane Eyre: unos diálogos magníficos, esas reflexiones que destacas,... Pero, luego, no sé por qué (bueno, en realidad sí lo sé pero no quiero 'spoilear' por si alguien que no haya leído la novela lee el comentario) se me cayó. Aun así, guardo un grato recuerdo de esa primera parte.
    Un abrazo

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    1. Hola Lorena. Sí, es curioso, a mí la parte primera me costó un poco arrancar y ya luego fue todo más rodado. Pues creo que sé por dónde puede ir lo que comentas de que se te cayó la novela, supongo que será por lo que creo (ahora como me has dejado en ascuas te hablaré por instagram para preguntarte jajaja). A mí, en general y atendiendo a la época, me ha gustado mucho. Un saludito.

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  5. Otro clásico que veo esta tarde. Como he comentado por ahí, me da rabia no prestar la suficiente atención a estos autores y títulos. Ando pensando si "obligarme" a leer cinco o seis clásicos al año porque siento que, con tanta novedad, estoy dejando atrás magníficas lecturas. Esta tiene una pinta fabulosa. Tomo nota. Besos

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    1. Hola Marisa, pues yo voy un poco a contracorriente tuya, debería de plantearme el obligarme a leer más libros contemporáneos o alguna novedad al año, jaja porque me cuesta. Probablemente también me esté perdiendo muy buenas lecturas. Pero en mi caso es que me siento tan cómoda entre los clásicos y tengo tantísimos en pendientes que... al final, las novedades y lo más actual se quedan en un rincón. También me gustaría leer más clásicos españoles, que no sé si es debido a la época instituto y la tirria que les cogí que no les doy mucho hueco, y ya va siendo hora de leerlos en serio (y no estudiando de memoria ciertas fechas, personajes o resúmenes de las historias para aprobar un examen jeje). Un saludito.

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  6. Hola, leí Shirley hace muchos años y ahora la tengo pendiente de relectura. Me encanta el personaje de Shirley, tan decidida y adelantada a su tiempo, pero mi corazón se inclina hacia Caroline, me resulta imposible no empatizar con su sufrimiento. Esta novela trata muchos temas interesantes, más allá los que recoge a simple vista. Es una de mis favoritas de la autora. Un abrazo.

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    1. Hola Mar. Sí, entiendo que aunque admires a Shirley sea Caroline la que se quede más contigo, es un buen personaje también, que como dices, se gana al lector. Y sin duda, una novela de grandes temas y que muestran muy bien las inquietudes de la autora y lo que se cocía por la época. Como cuento, no ha superado para mí a Jane Eyre pero se queda cerca. Un abrazo.

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