CANCIÓN DEL OCASO

Título: 
Canción del ocaso
Autor: Lewis Grassic Gibbon
Traducción: Miguel Ángel Pérez Pérez
Idioma original: Inglés
Editorial: Trotalibros Editorial 
Fecha de publicación/edición: 1932/2021
Páginas: 320

Sinopsis:
Cuando empieza a estudiar en la escuela de Kinraddie, un pequeño pueblo escocés, la joven Chris Guthrie se encuentra en la disyuntiva de elegir entre dos caminos diametralmente opuestos; por un lado, el de los libros y el conocimiento, y, por el otro, el de la vida rural dedicada a la tierra. Con esta contradicción perenne en su corazón, Chris crece, trabaja, aprende, sufre, conoce la felicidad, la melancolía, el amor y la pérdida. 

Votada como la novela favorita de los escoceses y llevada a la gran pantalla por Terence Davies, Canción del ocaso es la obra más aclamada de Lewis Grassic Gibbon y un clásico imprescindible de la literatura escocesa. La historia de Chris dibuja con un lirismo extraordinario la dureza de la vida rural, los cambios producidos por el estallido de la Primera Guerra Mundial y la fortaleza de una mujer que, como la tierra que trabaja con sus manos, resiste y reverdece ante las inclemencias de su destino.

Opinión: 
Canción del ocaso nos sitúa en un pueblecito ficticio escocés, Kinraddie, del cual conocemos hasta cómo se originó. Se nos presenta formado por diferentes parcelas de tierra con sus casas pertenecientes a las familias que las trabajan. A Blawearie, una de esas parcelas, va a vivir la familia Guthrie, siendo nuestra protagonista un miembro de dicha familia: Chris Guthrie. Vemos la llegada de esta niña a la que será su tierra y su hogar, y allí vivirá situaciones que la irán marcando y crecerá hasta convertirse en mujer. Observaremos dicho crecimiento y la disonancia que se produce en su interior: el conocimiento, la educación y los libros la tiran hacían un lado, un lado más inglés, mientras que el trabajo de la tierra y su pertenencia a ella la tiran hacía otro, hacía su lado más escocés. Chris tendrá que elegir. La Primera Guerra Mundial también llegará a este pueblo y provocará cambios en su vida con los que tendrá que lidiar.

Ha sido una experiencia genial leer esta novela. He disfrutado mucho de esta primera parte de la famosa trilogía escocesa de Lewis Grassic Gibbon (famosa allá, porque yo al menos no tenía ni idea de su existencia hasta que nos la ha traído la Editorial Trotalibros). Es la primera parte de una trilogía pero no temas leerlo y que te deje a medias. Aunque espero con ganas que se traduzcan y saquen las demás partes no diría que sea necesario leerlas para leer este tomo, tiene un cierre adecuado para dejar al lector satisfecho.

Qué bien presentados están el pueblo y las creencias, costumbres y relaciones de las diferentes familias y los miembros de estas. Los personajes, tanto principales como secundarios —porque menudos secundarios encontramos—, están perfectamente caracterizados. Aquí no solo tenemos a la familia Guthrie (a Chris, a sus padres, hermanos y el que será su pareja) también tenemos a Rob, el del molino —excelente personaje, por cierto—, a Chae, al párroco Gibbon y a otros hombres y mujeres del pueblo que sin ellos la vida en Kinraddie no se entendería de la misma forma. El carácter superficial y de apariencias de unos, lo arcaico y bárbaro de otros, el que ha viajado y busca la revolución como modo de mejorar las cosas, el realista que niega aquello que otros creen a pies juntillas, el que tiene como modo de vida únicamente trabajar sus tierras y sacar adelante a su familia sin importar qué haya más allá... Conocemos la religión y las creencias que mantienen a esta pequeña sociedad, sus entresijos y cotilleos, la rancia costumbre de hablar de todos, de juzgar y meterse en la vida de los demás (pero también la de hacer piña y apoyarse mutuamente cuando se necesita), la vida de las mujeres y lo que se esperaba de ellas, la dureza de trabajar las tierras y mantener a los animales... Me ha gustado mucho cómo el autor nos mete de lleno en Kinraddie, a medida que avanzaba sentía que conocía el lugar y a sus habitantes de toda la vida.

El estilo del autor no deja indiferente, es directo pero a la vez sutil, no se esconde demasiado solo un poco para no ir tan de frente, pero dejándote las cosas bien claras dentro de su sutileza y cuando ha de ser crudo lo es. Me ha encantado el cómo está escrito, me ha resultado una narrativa especial; sí que al principio no esperaba encontrar este estilo y me chocó y tuve que hacerme un poco con la forma de narrar. Además, la parte del Preludio —donde se aporta muchísima información sobre el pueblo y sus habitantes— tuve que leerla dos veces porque sentía que me perdía un poco. Pero una vez pillado el ritmo ha sido un no parar, enganchada a las páginas todo el tiempo. Con una estructura no del todo lineal, nos adelanta ciertos acontecimientos que te mantienen en tensión para ir descubriendo cómo se ha llegado a esa situación, es una lectura que atrapa.

Somos partícipes de los cambios que se dan en Chris, tanto físicos como psicológicos, correspondientes a su propio crecimiento y a los acontecimientos que ha de enfrentar (situaciones en las que sentirá miedo pero también valentía, sufrirá pérdidas, se enfrentará a la muerte y a su significado, lidiará con la enfermedad y trabajará y amará y será feliz e infeliz, llorará de alegría, de angustia y de pena, e incluso no llorará cuando debería y sí cuando no lo esperaba, en fin, sentiremos junto a ella). Algunas de sus vivencias sirven de punto de inflexión para dar un salto en su desarrollo personal, sin ya poder regresar nunca más al periodo previo, dejando atrás a una parte de sí misma para seguir avanzando. Me ha parecido magnífico cómo se muestran estos eventos y los efectos que tienen en ella, muy interesantes estos puntos importantes en su vida. 

También se vislumbra el sentido de lo escocés en comparación con lo inglés e igual de interesante es cómo se muestra la guerra, las reacciones a ella de los diferentes personajes y las consecuencias que tiene, que tarde o temprano iban a llegar hasta allí —aunque algunos considerasen que no era cosa suya—. Cuando llega deja su rastro en el pueblo, dejando atrás lo que fue para extender en él un manto que lo convierte en otra cosa a la que hay que adaptarse. El tiempo de los pequeños agricultores parece llegar a su fin, dejando paso a los grandes terratenientes y a la modernidad. La canción del ocaso recuerda lo que fue y a los que fueron, recuerda a los últimos escoceses de la antigua Escocia. 

De todo lo que se trata en esta novela es central la importancia de la tierra y la idea de lo efímero que es todo lo demás, incluido nuestro paso por el mundo. La tierra como aquello que permanece, a lo que hay que darle su valor y significado; en este sentido se me ha venido a la mente en multitud de ocasiones el título La buena tierra de Pearl S. Buck. 

Y entonces tuvo una idea extraña en los campos empapados: que nada perduraba en absoluto, nada salvo la tierra por la que caminaba, removida, cavada y en perpetuo cambio a manos de los pequeños agricultores desde que los más antiguos de estos habían erigido las Piedras junto a la laguna de Blawearie y subían allí en sus días de fiesta religiosa y veían que las cosechas de sus bancales crecían al viento y el sol. El mar, el cielo y la gente que escribía, luchaba y era culta, y que enseñaban, hablaban y rezaban, duraban solo un suspiro, como la niebla en las colinas, pero la tierra era eterna, se movía y cambiaba debajo de ti, pero era eterna, estabas cerca de ella y ella de ti, y no podías dejarla, sino que te retenía y hería.  
 
Buscó refugio en la tierra, en su cercanía y olor, y bien buena que era la tierra, que no se rebelaba ni te atormentaba; estabas en paz con la tierra siempre que le entregaras tus manos y tu corazón, la cuidaras y te mataras por ella; era una tirana salvaje, pero no era cruel.

En definitiva, una excelente experiencia lectora. Una historia a la que merece la pena darle su oportunidad y recuerdo lo que dije al principio: que no te eche para atrás el que sea el primer tomo de una trilogía (que sé que muchas veces es algo que puede hacernos sentir cierto rechazo). Si te acercas a Kinraddie y a sus habitantes será una estancia que no creo que olvides, ni tampoco te resultará indiferente la vida de Chris Guthrie.  

Comentarios

  1. Hola! Como bien dices porque no darle la oportunidad!! Gracias por compartirla, saludosbuhos!!

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    1. Hola! Sí! merece una oportunidad, tiene un estilo curioso además, espero que si la lees cases con cómo narra el autor y con la historia un tanto dura, pero maravillosa, que nos cuenta. Conocer la vida de Chris y de este pueblo no deja indiferente. Un saludito.

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  2. Trotalibros está creando un catálogo muy interesante, me encanta, porque su impulsor comenzó como bloguero. No conocía a Grassic Gibbon y buscando en la web he visto que tiene una obra ingente y relevante, a pesar de morir con tan solo 33 años y que fue adaptada al cine no hace mucho. Me parece una excelente recomendación, con un personaje potente, como me gustan y que merece la pena.
    Saludos.

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    1. Hola! Totalmente de acuerdo, Trotalibros nos está trayendo unos títulos muy muy interesantes y en unas ediciones muy cuidadas, todos los que va sacando me llaman la atención. Y sí, yo tampoco conocía al autor y aun muriendo muy joven dejó un buen legado literario. La adaptación al cine de la que hablas la he visto tras leer el libro, está disponible actualmente en Amazon Prime Video; me gustó pero omite ciertas cosas y no le da a los secundarios la importancia que tienen en el libro, cosa que me dejó algo desconcertada. Pero está bonita y me gustó verla. Tanto la historia como los personajes son muy buenos, si la lees espero que también la disfrutes. Un abrazo!

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  3. Sabía que te iba a gustar mucho. A mi ya sabes que también, mucho mucho. Seguiremos leyendo los titulos de esta editorial. Un abrazo

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    1. Hola Esther. Así es, no te equivocabas. Me ha encantado y sí, seguiremos disfrutando de los maravillosos libros que nos está trayendo esta editorial! Las novedades de septiembre me tienen encandilada también... Un abrazo.

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  4. Reconozco que me dan mucha pereza las trilogías, así que está bien saber que el final de este primer libro no deja al lector a medias.
    Se ve que es de esas lecturas a las que se tarda un poco en cogerle el punto pero de la que luego no se quiere salir. Y se nota que la has disfrutado mucho. Yo, por mi parte, tomo buena nota de ella.
    Un abrazo

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    1. Hola Lorena, por eso mismo es algo que me gusta señalar (el tema de que aun siendo trilogía se podría leer este primer tomo y ya, sin problemas) porque es algo que a mí también me echa un poquitín para atrás cuando voy a coger lectura nueva y más cuando sé que las demás partes no están publicadas, y en este caso, ni si quiera traducidas (que hasta donde yo sé así es). Así que si quieres acercarte a este pueblo y a la vida de esta protagonista hazlo sin miedo.
      El estilo al principio puede desconcertarte, tal como dices, pero también es muy muy probable que después te atrape como me ha ocurrido a mí (y a tantas otras personas que han disfrutado ya de esta novela). Ojalá que si la lees también sea de tu gusto y nos compartas tus impresiones, estaré pendiente!
      Un abrazo.

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  5. Hola María, leo muy buenas críticas de este libro. La verdad es que me encanta Escocia, pero todavía no sé por qué no me decido... En fin, supongo que acabará cayendo algún día...
    Un besazo

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    1. Es una novela maravillosa. Tiene un estilo al que quizás te tienes que hacer un poco, pero luego atrapa muchísimo, o al menos esa ha sido mi experiencia como cuento... Ojalá también te guste a ti, merece la pena descubrirlo. Ya contarás si algún día la lees :D No creo que la vida de este pueblo y de Chris te deje indiferente. Un abrazo.

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