VICTORIAN PSYCHO

Título:
 Victorian Psycho
Autora: Virginia Feito
Traducción: Gemma Rovira Ortega
Idioma original: Inglés
Editorial: Lumen
Año publicación/edición: 2025
Páginas: 216


Sinopsis oficial:
El señor y la señora Pounds han contratado a Winifred Notty para que cumpla el rol de la perfecta institutriz victoriana: dará clases a sus pupilos (francés y costura a Drusilla y álgebra e historia al pequeño Andrew) y les contará cuentos antes de dormir. Pero Ensor House y sus habitantes ocultan más perversiones y secretos que la perturbada señorita Notty, capaz de convertir un té con elegantes invitados y bebés en el salón en un acontecimiento macabro. ¿Qué ha pasado en su vida para que una fría mañana de Navidad todas las piezas del pasado y el presente encajen y un final opuesto al de un cuento de hadas nos estremezca como un regalo sangriento?

Opinión: 
Virginia Feito es una de esas autoras contemporáneas a las que llevo tiempo siguiendo la pista. Todo lo que se cuenta de ella llama poderosamente mi atención, especialmente ese estilo macabro tan singular que parece desbordarse de sus páginas. «Victorian Psycho», su última novela, me ofrecía un horizonte algo alejado de mi zona de confort, pero igualmente despertaba mi curiosidad. Y como las ganas de estrenarme con la autora ya venían de lejos, me lancé con su lectura. Para mi sorpresa, bastaron pocas páginas para descubrir que ¡no podía parar! Sé que las dos novelas de Feito, esta y «La señora March», han generado opiniones diversas —desde lectores entusiastas hasta otros que no terminan de conectar con su estilo y propuesta—, pero para mí, ya puedo decirlo, al menos en el caso de su «Victorian Psycho», es un rotundo ¡sí!

Todos los seres vivos sufren.

En esta historia viajamos a la época victoriana y conocemos a una institutriz —peculiar, cuando menos— capaz de provocar más de una mueca de asombro, Winifred Notty. Ella misma nos narra su llegada a Ensor House, la imponente residencia de los Pounds, donde ha sido contratada para educar a los hijos de la familia: la primogénita, Drusilla, y el heredero, el pequeño Andrews. Nos adentramos con ella en la casa: sus estancias, sus desvanes ocultos y esa galería repleta de retratos cuyos ojos parecen seguirte a cada paso. A través de la mirada de esta institutriz, perturbadora y fascinante a partes iguales, vamos conociendo de cerca a quienes habitan la mansión —los Pounds y las visitas que se reúnen allí—, mientras va dejando caer pistas, comentarios y detalles que poco a poco revelan no solo su propia naturaleza y su pasado, sino también los secretos de la familia. Todo ello enmarcado en una Navidad donde el rojo de la sangre tendrá un protagonismo indiscutible.

Me fascina el hecho de que los seres humanos tengan la capacidad de herirse de muerte unos a otros a su antojo y que la mayoría decida no hacerlo.

Qué enganche. He disfrutado muchísimo esta lectura. Es un libro raro, macabro e incómodo por momentos, pero precisamente esa mezcla sumada a un humor con un descaro divertidísimo, un gran sentido del ritmo y una expectación bien manejada, además de una crítica mordaz —que percibo tanto entre líneas como de forma directa— ha sido clave para que me atrapara tanto. Empecé con cierta duda sobre si conectaría o no con el estilo narrativo de la autora, tendiendo a pensar que no iba a ser para mí, y nada más lejos de la realidad. El cómo está escrito me ha gustado mucho: juega de maravilla con la curiosidad del lector y ofrece descripciones visualmente potentísimas, de esas que se quedan grabadas en la mente. El tipo de narradora y su manera de dosificar la información —hay pistas, miguitas de información dispersas que pueden recogerse, detalles que luego van cobrando sentido— han sido muy de mi gusto. Los giros y sorpresas también me han parecido geniales, y qué decir del final: ¡qué emocionante! Sangriento a más no poder, lleno de acción, de giros y de momentos que... En fin, de verdad, un libro para experimentar. No cuento más.

A veces el mal se encarna en una criatura del Señor y no se puede hacer nada, absolutamente nada. 

Entiendo, igualmente, que no sea lectura para todo el mundo. Yo misma, como digo anteriormente, pensaba que no iba a ser para mí, sobre todo por ciertos comentarios que había leído previamente —que, insisto, también puedo comprender—. Pero diría que es de esos libros que invitan a que cada lector lo experimente a su manera: que cada cual forme su propia interpretación de la historia y de esta protagonista tan chirriante como absorbente e interesante. La autora nos construye y nos sumerge en un pequeño mundo donde las perversiones, lo siniestro, la hipocresía y el cinismo humanos se dejan ver sin tapujos, junto a una crítica a la opresión de la mujer a lo largo del tiempo expuesta de forma curiosa. La psicopatía innata, esa “Oscuridad” con la que se nace y apenas puede cambiarse… ¿es realmente peor que la crueldad y la violencia ejercidas por otros bajo la máscara de la moral y la respetabilidad, legitimadas y justificadas socialmente? También sobre esto podría abrirse un buen debate.

Si te animas, sabiendo que aquí hay escenas macabras, sangrientas y a veces incómodas, creo que merece la pena experimentarlo. Ojalá también para ti sea un disfrute lector —raro, oscuro y potentísimo— como lo ha sido para mí

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