LA ESCUELA DE CANTO

Título: 
La escuela de canto
Autora: Nell Leyshon
Traducción: Mariano Peyrou
Idioma original: Inglés
Editorial: Sexto Piso
Año de publicación/edición: 2022
Páginas: 217

Sinopsis:
Inglaterra, 1573. Los días de la pequeña Ellyn transcurren trabajando de sol a sol en la humilde granja de su familia, paleando las heces de los animales y recibiendo menosprecios y los golpes de su hermano Tomas. Desde que su padre queda inválido en un accidente, y más ahora que una nueva hermanita, Agnes, ha llegado a ese mundo de miseria y privaciones, todos han de deslomarse aún más para asegurar el sustento. En esa atmósfera de brutalidad, fatiga e inmundicia, la única alegría de Ellyn es Agnes, a quien la une un vínculo muy especial. 

Todo dará un vuelvo inesperado el día en que Ellyn acude al mercado y, empujada por la curiosidad, entra en una iglesia vacía en la que oye un canto como jamás había oído antes, un canto que la estremece, que la hace flotar. Desde ese preciso instante comienza a crecer en su interior un poderoso deseo: ingresar en la escuela de canto, donde los jóvenes caballeros aprenden a cantar, pero también a leer y a escribir, un lugar donde nunca se pasa hambre y al que sin embargo las niñas tienen vedado el acceso. La determinación por cumplir su sueño llevará a Ellyn a rebelarse y a hacerse pasar por un chico, pero ¿cuánto podrá mantener el engaño? ¿Cuánto podrá soportar esos grilletes impuestos a la verdad de su cuerpo?

Opinión:  
En La escuela de Canto nos situamos en Inglaterra en el año 1573 y conocemos a Ellyn, una niña que vive en una granja junto a sus padres, su hermano mayor Tomas y una pequeña hermanita que acaba de nacer, Agnes. La situación de esta familia es muy precaria y mísera, viven en un ambiente embrutecido e ignorante, con ciertos valores pero viviendo casi como animales. En estos momentos están atravesando un periodo difícil por estar el padre impedido debido a un accidente y por la situación de recuperación postparto en la que se encuentra la madre; por ello, Ellyn y su hermano han de cargar con todo el trabajo que puedan para sacar adelante a la familia. Ellyn intenta hacer lo que le dicen y hacer su trabajo diario de la mejor forma, pero siempre le ponen pegas y su hermano la maltrata, haciéndose la vida en casa muy complicada a veces. Así es la vida, Ellyn no conoce otra cosa: aguanta los malos tratos, esquivando los que puede, y trabaja en condiciones inmundas, casi como un animal más. A pesar de ello, se levanta todos los días con energía y al menos la llegada de Agnes, otra niña como ella, como había pedido, le hace sentir felicidad, con tan solo contemplarla la alegría se alza en ella... Pero la vida le depara algo más a Ellyn, un día tiene la oportunidad de escuchar al coro de la iglesia y queda fascinada. Ese canto también sale de su interior y su talento oculto florece cual flor en primavera... Se entera de que hay una escuela de canto donde enseñan a los alumnos a cantar y a perfeccionar su voz, además de recibir educación y buen alojamiento; ella tiene la voz y el talento, pero no el género adecuado: solo aceptan a chicos. Ellyn no está dispuesta a perder esta oportunidad solo por no ser un chico, así que esconde "sus cosas de chica", se pone las ropas de su hermano, se corta el pelo y allá que va, y allá que entra. Esto va a ser un punto de inflexión en su vida, le va a permitir salir de la completa ignorancia del mundo, verá todo lo que hay fuera de la granja, dejando atrás ese mundo cerrado y minúsculo que conocía... Una experiencia que la marcará y que el lector irá viendo cómo acontece. 

Mi primer contacto con la autora de Del color de la leche, novela que tengo anotada por sus buenas críticas, pero como La escuela de canto ha llegado antes a mis manos he empezado por este y ha sido un estreno con Nell Leyshon excelente. Una lectura diferente, muy especial y muy potente. El estilo es atípico, la niña protagonista, Ellyn, es la narradora y nos habla como a chorros con el uso de la conjunción "y". No hay signos de puntuación ni reglas al uso seguidas. Hay espacios y cambios de renglón pero como sobre la marcha, siempre de manera entendible eso sí, presente también la colocación de los pronombres de forma postverbal (como en el castellano antiguo). Páginas donde solo hay varios párrafos, otras repletas de texto y otras donde solo hay una frase; puede comenzar el texto arriba de la página o en medio, sin seguir tampoco la posición normal de comienzo en página. Al principio, todo esto me tenía algo desconcertada, me costó un poco conectar con la narración, pero una vez que me hice a la voz de Ellyn, a su forma de contarnos las cosas (y al estilo de la autora) así como al formato encontrado, me atrapó por completo y verdaderamente me ha parecido una experiencia lectora genial. Pero aviso del estilo porque al principio puede chocar y si te ocurre eso, mi consejo es que sigas porque merece la pena (al menos a mí me la ha merecido totalmente). 

Esta narración atípica te lleva de lleno a la experiencia personal de esta niña en crecimiento; sientes que te está hablando ella, conectas con ella y con su voz, la interiorizas y recorres su camino, por ello me ha resultado muy original el formato. Su narración nos sume, primero, en su vida de miseria extrema, nos presenta su casa y sus zonas, sus quehaceres y trabajos, su día a día y a su familia, acercándonos muchísimo a ellos —el cómo se relaciona con todos y lo que le hacen sentir nos da una idea bastante rica de los mismos—; lo basto y feo está muy bien expuesto, como con ingenuidad, que lo hace muy real, con buenas descripciones directas y amargas sin sutileza pero con la autenticidad derivada de la ignorancia. Luego, iremos viendo su cambio de perspectiva al conocer ese otro mundo más allá de la granja, ese otro mundo al que las mujeres no pueden ir pero que ella sí ha ido, mintiendo, olvidando incluso a veces que ella es niña y no niño (algo que su cuerpo le irá recordando), pero que le permite ver precisamente la injusticia que se esconde en esa norma, y también la injusticia de que algunos tengan tanto y otros tan poco...

En este nuevo mundo Ellyn encuentra mucha belleza, cosas que jamás había imaginado que existiesen; no obstante, en este mundo más civilizado, de más educación y riqueza, también hay abusos y cosas sin sentido para ella, que le cogen por sorpresa. El mundo es complicado, sí, pero Ellyn aprende muchísimo y alza sus miras y ya nada puede ser como antes, la belleza que ha hallado así como la plenitud vital que le da el canto le hace querer abrir otras puertas, salir y volar. Su cambio de visión de la vida le hace saber, con una certeza absoluta, que la vida no tiene que ser solo aquello que conocía antes y que no es justo que todo eso esté únicamente al alcance de los niños; las niñas, las mujeres, también pueden construir y formar parte de aquello, y ella está determinada a luchar por ello. Y por supuesto, en su camino no piensa dejar atrás a esa otra niña recién llegada, su hermana, su anhelada y querida hermana Agnes, a la que enseñará el descubrimiento que la vida le ha permitido hacer, para que ella también sepa que ser niña no es nada malo y que en el mundo hay mucho más que aquello que hay en esa granja donde han nacido.

porque tú tienes que saber lo que hay en el mundo 
porque en el mundo hay más cosas además de los árboles y los pájaros y las vacas

Voy a hablarte del mundo y de lo que tiene la gente. Algunos tenemos los pies metidos en la mierda y otros lo tienen metidos en pantuflas de cuero. Y voy a terminar gritando lo injusto que es todo. 

Pero también te hablaré de la belleza que he visto. 

Me ha gustado mucho esta lectura, no solo por haber sido una experiencia lectora distinta por su formato especial, incluida su carismática narradora, sino también por el mensaje que transmite así como por las emociones que me ha hecho sentir mientras leía. La recomiendo, sin duda. 

Comentarios

  1. Yo también tengo apuntada hace mucho El color de la leche y creo que me apetece más que esta. Anoto esta también para m'as adelante.
    Un beso.

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    1. Hola, Rosa. Yo tenía intención de empezar con la autora a través de Del color de la leche, y me comentan que el estilo es bastante similar a este que reseño. Parece ser que lo que he hallado en este de especial, también está presente en el otro... (varios lectores así me lo han indicado). Espero leerlo en algún momento también, seguro que es interesante seguir explorando a la autora y conocer otra de sus historias, a ver qué nos parece. Un saludo.

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  2. Hola María, pues la verdad es que parece bastante curiosa. Se aprecia que la autora ha querida dar voz a la niña, en el lenguaje de alguien inculto y con poca educación y me imagino que luego evolucionará un poco. No lo descarto.
    Un besazo

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    1. Hola, Nitocris.
      Sí, tiene una narración muy especial que, aunque puede llegar a chocar así de primeras, luego te haces con ella y se disfruta. Al menos eso me ha pasado a mí, jeje. Si la lees, ya contarás. Del color de la leche dicen que también está muy pero que muy bien.
      Un abrazo.

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